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Faith and Encouragement

Matthew 6:33

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December 2014

¿Es cierto que todo pasa por alguna razón?

“Todo pasa por algo”. “Dios tiene un plan para todo; Él está en control”.  Estas son las típicas frases que muchas personas bien intencionadas dicen cuando algún amigo o pariente se encuentra mal o está sufriendo por cualquier causa.  ¿Pero son ciertas estas palabras?  ¿Realmente son Bíblicas? 

Muchas personas quieren encontrarle una razón a todo lo que pasa y se preguntan: “¿Por qué esto me pasó a mí?” o “¿Por qué Dios permitió que sucediera?”

En vez de apoyar a los que están sufriendo, abrazarlos o escucharlos, tratan de explicar los sucesos a su manera y hacer que todo tenga sentido.  En un esfuerzo por “consolar” al afligido, quieren hacerles entender por qué este acontecimiento terrible les pasó.  Me entristece decirlo, pero muy a menudo, le dicen a un doliente que “Dios se ha llevado” a su ser querido, o que de alguna manera, fue parte de “Su plan”.  ¿Pero realmente debemos explicarlo así?

¿Es cierto que Dios controla cada detalle de nuestras vidas?  Muchos cristianos creen que Dios planifica y controla todo lo que pasa en el mundo, lo que les lleva a pensar que cuando las cosas salen mal, es porque era el designio de Dios.

Ahora bien, es importante recordar que desde que Adán y Eva fueron expulsados del Jardín de Edén ya no vivimos en un estado perfecto bajo la guía de Dios.  De hecho, al comer la fruta prohibida, Adán y Eva se rebelaron contra la soberanía de Dios y eligieron vivir de manera independiente.

Cuando Jesús vino a la tierra fue tentado tres veces por el diablo, en una de esas ocasiones, “le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.  Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.” (Lucas 4:5-7)

Si esto no hubiera sido cierto, Jesús, que es la verdad personificada, hubiera replicado que no podía ofrecer lo que no era suyo.  Sin embargo, ¿por qué no respondió así? Porque sabía bien que “el mundo entero está bajo el poder del maligno.” (1 Juan 5:19b).

Si decidimos creerle a la Biblia y aceptar que este mundo se encuentra actualmente bajo el poder del diablo, las cosas empiezan a tener mucho más sentido.   Al ver las noticias o estudiar la historia y saber de masacres, abuso infantil y guerras, comprendemos que no es Dios quien causa esas cosas, sino que es Satanás, como gobernante de este mundo, el responsable de lo que sucede en él.

Afortunadamente, la historia no termina allí.  La Biblia muestra que Dios no permitirá que Satanás sea “el dios de este mundo” para siempre (2 Corintios 4:4ª).  Después del regreso de Jesús y de la batalla de Armagedón[1]  Satanás será atado y arrojado al abismo por mil años como leemos en Apocalipsis 20:1-3.

Algunas personas creen que desde la muerte de Jesús en la cruz y su resurrección, el diablo ha sido conquistado.  Es cierto que “Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.” (1 Juan 3:8). No nos cabe duda de que Cristo es más fuerte que el diablo y que no tenemos por qué vivir con temor a Satanás.  Sin embargo, la batalla espiritual no ha terminado aún.  Si el diablo hubiera sido completamente vencido cuando Jesús murió en la cruz no tendríamos que preocuparnos por vestirnos con toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.” (Efesios 6:11). Además, ¿por qué existiría esta advertencia a los cristianos en 1 Pedro 5:8?: Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”.

Parte 2: ¿Cómo consolar?

Es muy común que repitamos frases que hemos escuchado porque pensamos que pueden consolar a alguien, pero de hecho no nos hemos detenido para considerar el verdadero impacto de aquellas palabras o si se encuentran en la Biblia o no.  Por ejemplo, muchas personas le dicen a los que sufren que “Dios no dejará que seas probado más de lo que puedas soportar”.  Pero puede ser muy hiriente escuchar esto, puesto que muchas personas consideran que el sufrimiento que experimentan ES más de lo que pueden soportar.  Además, no es lo que dice el versículo Bíblico.  Si volvemos a las escrituras veremos que el pasaje en 1 Corintios 10:13 dice: “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”

Caer en tentación y ser “probado” son dos conceptos muy diferentes.  Con respecto a la tentación, leemos en Santiago 1:13-15 que: “Cuando alguien sea tentado, no diga que ha sido tentado por Dios, porque Dios no tienta a nadie, ni tampoco el mal puede tentar a Dios. Al contrario, cada uno es tentado cuando se deja llevar y seducir por sus propios malos deseos. El fruto de estos malos deseos, una vez concebidos, es el pecado; y el fruto del pecado, una vez cometido, es la muerte.”  Esto no tiene nada que ver con la experiencia de una persona que, por ejemplo, sufre tras la muerte de un ser querido o enfrenta una enfermedad incurable.

En ciertos círculos evangélicos es común escuchar a la gente jactarse con las palabras: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!!!”(Filipenses 4:13), citadas fuera de contexto o con un énfasis innecesario en la primera parte del versículo “Todo lo puedo” y no expresando con humildad el énfasis en el resto del versículo “en Cristo que me fortalece”. 

Creo que es importante leer este texto en su contexto: No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Filipenses 4:11-13) Si no leemos estas palabras en su contexto creamos falsas expectativas para nosotros mismos y para otros, asumiendo que podemos llegar a ser una especie de superhéroe en Cristo, capaces de hacer cualquier cosa.

Volviendo al tema principal, las personas que sufren no desean oír una lección de teología, ni una charla motivadora que los haga sentir mejor.  Más bien, necesitan nuestra compañía en su dolor, nuestro abrazo, nuestra empatía y ayuda práctica.  La Biblia dice: “Gocémonos con los que se gozan y lloremos con los que lloran.” (Romanos 12:15).  Que Dios abra nuestros corazones al sufrimiento de otros, para poder compartir su dolor, escucharlos y ser capaces de llorar con los que lloran, tal como Cristo lloró al lado de la tumba de su amigo Lázaro cuando había muerto[2]. Cuando los otros lo vieron, exclamaron: “¡Miren cuánto lo quería!”[3] Con la ayuda del Espíritu Santo, podremos demostrar a los demás cuánto los queremos y que podemos acompañarlos en su dolor, esto es más consolador que cualquier palabra.

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[1] Apocalipsis 16:14, 16, Apocalipsis 19:11-21

[2] Juan 11:35

[3] Juan 11:36

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Does everything happen for a reason?

“Everything happens for a reason”.  “God has a plan for everything; He is in control”.  These are the kind of things that many well-intentioned people tend to say to a friend or family member when they are suffering or grieving.  But are they true?  Are these sayings actually Biblical? 

Many people seem to like to find a reason for everything, they like to have the answers to the “why” questions, such as: “Why did this happen to me?” and particularly: “Why did God allow this to happen to me?”  Instead of reaching out to a friend who is suffering to offer wordless comfort and practical help, they sit down to try to make sense of things.  In an effort to “comfort” a grieving friend, they try to help them understand why this terrible thing has happened to them.  It saddens me to say it, but far too often in Christian circles, a grieving family member is told that “God has taken” their loved one, or that somehow all this was part of “His plan”.  But is this how it should be explained?

Is God in control of every detail of our lives?  Many Christians believe that God plans and controls what happens in this world, which leads them to think that when things go wrong that it was somehow part of His plan.  But it’s important to remember that since Adam and Eve were expelled from the Garden of Eden, we no longer live in a perfect state under God’s guidance.  However, when they ate the forbidden fruit Adam and Eve rebelled against God’s sovereignty and chose to live independently.

When Jesus came to earth he was tempted three times by the devil, who finally invited him to “fall down and worship” him, promising: “To you I will give all this authority and their glory, for it has been delivered to me, and I give it to whom I will.(Luke 4:6).

If this had not been true, Jesus, who is truth incarnate, would have replied that the devil couldn’t offer something that wasn’t his.  However, He did not respond in that way, as He knew full well that: “the whole world lies in the power of the evil one.” (1 John 5:19b).

If we decide to believe the Bible and accept that this world currently lies in the power of Satan, things start to make a lot more sense.  When we watch the news and study history and learn of horrific massacres, child abuse and war, we understand that it isn’t God that causes these things, but Satan, the ruler of this word.

Thankfully, this is not where the story ends. The Bible shows that God will not allow Satan to be “the god of this world” forever (2 Corinthians 4:4a).  After Jesus’ return and after the battle of Armageddon[1], we read in Revelation 20:1-3 that Satan will be seized, bound and thrown into a pit for a thousand years.

Some people believe that since Jesus’ death on the cross and resurrection that the devil has been conquered.  It is true that “The reason the Son of God appeared was to destroy the works of the devil. (1 John 3:8) and that God “gives us the victory through our Lord Jesus Christ. (1 Corinthians 15:57)  We have no doubt that Christ is stronger than the devil and that we don’t need to live in fear of Satan.

However, the spiritual battle is not over.  If the devil had been utterly defeated when Jesus died on the cross and rose again, we would not have to be concerned with putting on “the whole armour of God, that you may be able to stand against the schemes of the devil. (Ephesians 6:11).  Moreover, there would be no need for this warning in 1 Peter 5:8: Be alert and of sober mind. Your enemy the devil prowls around like a roaring lion looking for someone to devour.”

Part 2: Consoling others

Often, we repeat things because we have heard others say them and because we think they sound comforting, but we haven’t actually stopped to consider the real impact of these words or if they are in the Bible or not.  For example, many people say to those in pain: “God will not allow you to be tested beyond what you can endure”.  Not only is this is an incorrect quotation of scripture, it can also be deeply hurtful for people to hear who are grieving and sincerely feel that what they’re going through IS more than they can endure.  If we go back to Scripture we will see that the actual text in 1 Corinthians 10:13 reads: No temptation has overtaken you except what is common to mankind. And God is faithful; he will not let you be tempted beyond what you can bear. But when you are tempted, he will also provide a way out so that you can endure it.”

Falling into temptation and being “tested” are very different concepts.  Regarding temptation, we read in James 1:13-15 that When tempted, no one should say, “God is tempting me.” For God cannot be tempted by evil, nor does he tempt anyone; but each person is tempted when they are dragged away by their own evil desire and enticed.  Then, after desire has conceived, it gives birth to sin; and sin, when it is full-grown, gives birth to death.” This has nothing to do with the experience of a person who is grieving after the loss of a loved one for example, or facing an incurable illness.

In certain evangelical circles it’s common to hear people boasting: “I can do all things through him who strengthens me!!!”(Philippians 4:13) quoted out of context and with an unnecessary emphasis on the first part of the verse “I can do all things…” without emphasizing the rest of the verse with humility: “through him who strengthens me”.

I think it’s important to read this text in context: “I am not saying this because I am in need, for I have learned to be content whatever the circumstances.  I know what it is to be in need, and I know what it is to have plenty. I have learned the secret of being content in any and every situation, whether well fed or hungry, whether living in plenty or in want.  I can do all this through him who gives me strength.”(Philippians 4:11-13)  If we fail to read it in context, we create false expectations for ourselves and others, assuming that we can become a kind of “superhero” in Christ, capable of anything.

Coming back to our main topic: those who are suffering have no desire to hear a theological explanation or “pep talk” to make them feel better.  They want our company in their grief, to be able to count on us, our empathy and practical help.  The Bible tells us to: Rejoice with those who rejoice, weep with those who weep.” (Romans 12:15) May God open our hearts to the suffering of others and enable us to cry with those who cry, just as Christ cried bitter tears at the tomb of his friend Lazarus who had died (John 11:35).  When the others saw him, they cried out: “See how he loved him!”[2]  Through the power of the Holy Spirit, we will be able to show others how much we love them and accompany them in their pain, which is more comforting than any word we could speak.

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[1] Rev 16:14, 16, Rev 19:11-21

[2] John 11:36

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