Search

Faith and Encouragement

Matthew 6:33

Month

February 2015

¿Qué es el Reino de Dios?

kingdom-of-god_724_480_80

La Biblia dice que debemos ponerlo en primer lugar en nuestras vidas (Mateo 6:33) y que debemos predicarlo a otros (Lucas 9:2).  Le pedimos a Dios regularmente en oración que venga a nosotros Su Reino, pero si alguien nos pidiera que explicásemos exactamente lo que es el Reino de Dios, ¿sabríamos cómo responder?

Creo que cuando muchas personas usan la expresión “El Reino de Dios” olvidan lo que la palabra “reino” significa.  Ciertamente, no es un estado del corazón o algún tipo de “buena vibra”. Según el diccionario, un Reino es un “territorio o estado con sus habitantes sujetos a un rey” (Real Academia Española).  Por lo tanto, cuando oramos que venga a nosotros el Reino de Dios estamos pidiendo que reine, no sólo en nuestros corazones y mentes, sino también en un territorio determinado:así también sobre la tierra.” (Mateo 6:10)

Jesús nos dice: buscad, y hallaréis” (Mateo 7:7).  Sin embargo, en lo referente al Reino de Dios, para poder buscar su significado tal vez necesitemos dejar a un lado nuestras ideas preconcebidas y hacerlo con una menta abierta, lo que podría llevarnos a cuestionar cosas que hemos creído toda la vida o que nos enseñaron personas en las cuales confiábamos.  Por lo tanto, que este viaje de investigación sea con oración. Toma un momento ahora para pedir la guía de Dios para poder entender más sobre este tema, que es uno de los principales en la Biblia.    

Para comprender el Reino de Dios debemos investigar primero su trasfondo en el antiguo testamento. Las profundas y muy relevantes profecías  del libro de Daniel hablan directamente sobre el tema.  Recomiendo que tomen tiempo de leer todo el segundo capítulo del libro de Daniel, que describe cómo Nabucodonosor, rey de Babilonia, tuvo un sueño muy extraño y buscaba encontrar a alguien que lo interpretara para él. Finalmente, un joven hebreo llamado Daniel pudo darle la interpretación que Dios había revelado. 

            “Después de tí vendrá otro reino, pero ese reino no será tan importante como el tuyo. Luego vendrá un tercer reino de bronce que gobernará sobre toda la tierra. Después habrá un cuarto reino que será tan fuerte como el hierro. Y así como el hierro es más fuerte y destroza todo, de igual manera ese cuarto reino destrozará a todos los demás.  Pero tú viste que los pies y los dedos de la estatua eran en parte de hierro y en parte de barro. Pues eso quiere decir que este reino estará dividido y tendrá sólo un poco de la estabilidad del hierro porque viste que el hierro estaba mezclado con el barro. Es decir que así como parte de los pies y de los dedos eran de barro y la otra parte era de hierro, de igual forma el reino será en parte fuerte y en parte débil. Y así como viste que se mezclaban el hierro y el barro, también los pueblos se mezclarán entre sí. Pero por más que se mezclen no serán un solo pueblo, como tampoco el hierro y el barro se mezclan totalmente.

Statue-of-Nebuchadnezzar-Daniel-Chapter-2-Iron-and-Clay-Hyrbid-Nephilim-Kingdom-853x1024

Y durante ese tiempo, el Dios del cielo creará un Reino eterno que no podrá ser destruido ni conquistado. Al contrario, ese Reino destruirá y superará a todos los demás reinos. ¡Es un Reino que durará para siempre! Majestad, tú viste una roca que se desprendió de la montaña sin que ninguna mano la empujara. Esa roca destrozó el hierro, el bronce, la plata y el oro. Eso significa que el Gran Dios te estaba mostrando lo que pasará en el futuro. Ese es el sueño y la interpretación es completamente cierta.” (Daniel 2:39-45)

Como podemos ver, en los versículos 44-45 de este capítulo tenemos una verdadera promesa para el futuro que aún no se ha cumplido: “…el Dios del cielo creará un reino eterno que no podrá ser destruido ni conquistado. Al contrario, ese Reino destruirá y superará a todos los demás reinos. ¡Es un Reino que durará para siempre!”  Sería imposible sostener que este texto habla de un Reino que sólo existe en los corazones humanos.

Esto nos da mayor seguridad y esperanza. Si tomamos en serio estas palabras del libro de Daniel, sabremos que Dios intervendrá y “destruirá a todos los demás reinos”corruptos. Todos los demás gobiernos serán reemplazados por un Reino divino “que durará para siempre” (Daniel 2:44).

Cada reino debe tener un rey o una reina, ¿qué hay del Reino de Dios? La Biblia enseña que hay uno sólo que es digno de llevar a cabo esa labor.  Él que tomó todo el pecado de la humanidad en sus hombros para redimirla y además realizó milagros maravillosos.  Leemos en Isaías 9:7:

“Él se sentará en el trono de David,
y reinará sobre todo el mundo
y por siempre habrá paz.

Su reino será invencible,
y para siempre reinarán
la justicia y el derecho
”.

A su vez, cuando el ángel Gabriel se le apareció a María, éstas fueron sus palabras:

“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.  Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;  y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” 

En cuanto a la llegada del Reino de Dios, los discípulos de Jesús estaban ansiosos de saber el tiempo en que ocurriría y le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo sucederá todo esto? ¿Cómo sabremos que esas cosas están a punto de ocurrir?  Jesús contestó: “Tengan cuidado, no se dejen engañar. Porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: ‘Yo soy’ o ‘El momento ha llegado’. No les hagan caso. Cuando ustedes oigan noticias de guerras y revoluciones, no se asusten. Aunque todo eso ha de suceder primero, todavía no es inminente el fin.”

Sabemos que a través del la historia del Cristianismo ha habido grupos extremistas y sectas que han convencido a muchos a dejar todo botado, abandonar sus trabajos, vender sus casas y gastar sus ahorros porque “¡El fin está cerca!”  Este tipo de manipulaciones anima a la gente a servir a Dios por miedo, no por amor.  Después, cuando nada ocurre, las víctimas de estas sectas tienen que rearmar sus vidas como puedan.

Sin embargo, Jesús no quiso que estuviéramos en ignorancia con respecto a su regreso y la venida del Reino, de hecho, en Lucas 21, Mateo 24 y Marcos 13 podemos leer bastante sobre este tema. En el capítulo 24 del Evangelio de Mateo, leemos sobre las señales del “fin de esta era”.  Después de mencionar guerras y rumores de guerras, terremotos, hambrunas, odio y persecuciones contra los cristianos,  Jesús nos advierte: porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.” (Mateo 24: 21-22)

            “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. (Mateo 24:29-31)

Algunos grupos cristianos enseñan que los verdaderos creyentes serán arrebatados al cielo en el rapto antes que la “gran tribulación” empiece, pero un estudio cuidadoso de las Escrituras muestra que esto no fue lo que Jesús dijo.  ¿Por qué diría que “por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados” si ya habrían dejado la tierra?

En 1 Tesalonicenses 4:16-17 leemos:

 “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”

Creo que muchos cristianos piensan que es aquí donde termina el relato, que seremos arrebatados con Jesús al cielo y eso será todo. Sin embargo, eso dejaría muchas preguntas sin responder, preguntas sobre las cuales la Biblia arroja mucha luz.

Por ejemplo, ¿qué le pasará a la tierra después del rapto?  ¿Y qué hay de todos los que nunca tuvieron la oportunidad de escuchar sobre Jesús?  Ha habido mucha especulación -incluyendo películas Hollywoodenses- que han intentado dar respuesta a estas inquietudes, pero de hecho la Biblia las contesta todas, investiguemos.

Cielo-nubes

  • ¿Qué hay de todos los que nunca tuvieron la oportunidad de escuchar sobre Jesús?

La respuesta se puede encontrar en Apocalipsis 20 versículo 12:

Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras”.

  • ¿La tierra sera destruida?

Algunos cristianos tienden a ignorar el destino de este planeta.  Ofrecen a todos un boleto para el cielo a través de Jesús pero nunca mencionan lo que le pasará con el resto de la creación de Dios después de la tribulación.

Sabemos que hasta la fecha, los científicos no han podido ubicar otro planeta en todo el universo conocido que pueda sostener vida de la misma manera que el nuestro.  Nadie que ama la naturaleza o que haya estudiado su complejidad y belleza podría entender por qué el mismo Dios que creó tantas maravillas consideraría destruirlo todo o dejar que los humanos lo hagan.  

De hecho, en ningún[1] lado en la Biblia dice que este planeta será destruido.  Por ejemplo, podemos leer en Salmo 104:5 que Diosfundó la tierra sobre sus cimientos; No será jamás removida.” y en Eclesiastés 1:4 dice: Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece.” 

En el Salmo 37:10-11 leemos:

Un poco más, y los malvados dejarán de existir;
los buscarás, pero no los hallarás. Pero los humildes heredarán la tierra y disfrutarán de gran bienestar.”
Estas no son sólo palabras bonitas.  ¡Es la verdad!  Vemos que Dios promete que “los malvados dejarán de existir” lo que significa que no habrá más maldad e injusticia.  Luego leemos que “los humildes heredarán la tiera”.  Jesús mismo repite estas palabras en su famoso sermón del monte: Felices los humildes, porque Dios les dará en herencia la tierra.” (Mateo 5:5)

Otra pregunta: ¿Por qué los humildes están en la tierra y no en el cielo?, ¿Hay algunas personas en el cielo y otras en la tierra?

Como siempre, la Biblia tiene las respuestas.  Sin embargo, lo que estoy a punto de escribir no se enseña en la mayoría de las iglesias, cuyas creencias aún siguen bajo la influencia de doctrinas y dogmas católicos.  En mi opinión, la Reforma no llegó lo suficientemente lejos; mucho se logró pero lamentablemente muchas personas no están dispuestas a analizar o cuestionar las principales doctrinas de Lutero, Calvino y otros reformadores, lo que significa que la libertad de expresión y pensamiento dentro de las iglesias se mantienen severamente coartadas.

La Biblia dice que Toda la Escritura está inspirada por Dios y es provechosa para enseñar, para argumentar, para corregir y para educar en la rectitud” (2 Timoteo 3:16). Con la ayuda del Espíritu Santo podemos investigar estos temas sin miedo, pidiéndole a Dios que ilumine nuestro entendimiento y que nos ayude a identificar cualquier enseñanza falsa que hemos sido persuadidos a creer.

how-can-you-be-part-of-the-kingdom-of-god.jpg.crop_display

  • ¿Quiénes estarán en la tierra y quiénes en el cielo? 

Si leemos Apocalipsis 5:9-10 encontramos esta declaración a Jesús, el Cordero de Dios:

“Tú eres digno de tomar el rollo y de romper sus sellos, porque fuiste sacrificado y derramando tu sangre , redimiste para Dios gentes de toda raza, lengua, pueblo y nación. De ellos hiciste un Reino, hiciste sacerdotes para nuestro Dios, y reinarán sobre la tierra.”

En Apocalipsis 20:4 leemos acerca de “las almas de aquellos a quienes les cortaron la cabeza por haber sido fieles al testimonio de Jesús y al mensaje de Dios. Ellos no habían adorado al monstruo ni a su imagen, ni se habían dejado poner su marca en la frente o en la mano. Y vi que volvieron a vivir y que reinaron con Cristo mil años.”

En 2 Timoteo 2:12 se dice: Si sufrimos, también reinaremos con él”. 

En 1 Corintios 6:2 Pablo le pregunta a los creyentes: ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?”

Los fieles cristianos que han peleado la buena batalla… acabado la carrera” y “guardado la fe”[2] tendrán el inmenso privilegio y responsabilidad de reinar con Cristo sobre la tierra y juzgar al mundo. 

Pero ¿sobre quiénes juzgarán y reinarán?  Bueno, no puede existir un Reino sin súbditos.  De hecho, la Biblia menciona dos grupos de personas que vivirán bajo el Reino, el primero está conformado por estos “reyes y sacerdotes” que “han de reinar sobre la tierra” y el segundo se encuentra en Apocalipsis 7:9-10, 13-14:

            “Después de esto ví, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.

            … Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”

 Leamos Apocalipsis 21:1-4 cuidadosamente:

            “Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, y también el mar.  Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de la presencia de Dios. Estaba arreglada como una novia vestida para su prometido. Y oí una fuerte voz que venía del trono, y que decía: “Aquí está el lugar donde Dios vive con los hombres. Vivirá con ellos, y ellos serán sus pueblos, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Secará todas las lágrimas de ellos, y ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor; porque todo lo que antes existía ha dejado de existir.»

Lo que me llama la atención en este pasaje es el hecho de que la ciudad santa baja del cielo.  Después de mucha reflexión, oración y meditación en las Escrituras he llegado a la conclusión de que al final, todos estaremos en la tierra, los que reinan con Cristo y los que viven bajo ese reinado.  Sabemos que, inicialmente, los cristianos fieles serán “arrebatados… en las nubes para recibir al Señor en el aire” (1 Tesalonicenses 4:17) en la segunda venida de Jesús.  Es posible que estos cristianos sean arrebatados para ser coronados y para participar en las celebraciones de las Bodas del Cordero (Apocalipsis 19:6-9) antes de descender del cielo en la nueva Jerusalén.

Hay otro texto clave que apoya esta explicación, leemos en Apocalipsis 20:7-9: “Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar.   Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada…

¿Cómo podría Satanás y sus seguidores rodear “el campamento de los santos y la ciudad amada” si éstos no estuvieran en la tierra?

Para poder entender estos acontecimientos en contexto es absolutamente necesario leer todo el capítulo 20 de Apocalipsis.  Toma un momento ahora para hacerlo y luego tal vez querrás leer esta sección de nuevo; de seguro tendrá mucho más sentido que antes.

new_heaven

  • “Nuevos cielos y nueva tierra”:

Con respecto a la vida en la tierra después del rapto y el Armagedón, leemos en Isaías 65:17:

            “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni vendrá más al pensamiento.” 

En 2 Pedro 3:13 encontramos el mismo mensaje:“Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.”

Si continuamos leyendo en Isaías 65:21-25, encontramos una hermosa descripción de cómo será la vida en esta “nueva tierra”:

                 “Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos. No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.

            Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.” 

Otro pasaje muy conmovedor en el libro de Isaías que se refiere a la vida bajo el Reino de Dios dice: “Ningún habitante dirá: ‘Estoy enfermo‘”. 

Y Apocalipsis 21:4 confirma: Y secará Dios toda lágrima de los ojos de ellos y ya no habrá más muerte, ni llanto, ni dolor, porque las cosas anteriores ya pasaron”.

Quisiera concluir este estudio con este pasaje de la Biblia en 1 Corintios 15:23-26:

            “Por el pecado de Adán todos fuimos castigados con la muerte; pero, gracias a Cristo, ahora podemos volver a vivir.  Cada uno resucitará a su debido tiempo: primero Cristo; después, cuando él vuelva, resucitarán los que creyeron en él.  Luego vendrá el fin, cuando Cristo derrotará a todas las autoridades y a todos los poderes, y le entregará el Reinado a Dios el Padre, porque Cristo reinará hasta que haya vencido a todos sus enemigos.  El último enemigo que Cristo vencerá es la muerte. 

Esta es nuestra esperanza.  Esto es el Reino de Dios. Como vemos “Cristo derrotará a todas las autoridades y a todos los poderes”, tal como leímos en Daniel 2:44. “Este Reino superará a todos los demás reinos y durará para siempre!

D200-0150-114.jpg

[1] Hay algo de controversia concerniente a un versículo en la segunda carta de Pedro, capítulo tres versículo diez.  Algunas traducciones menos exactas como la Reina-Valera dicen: Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.  Sin embargo, un estudio más profundo del griego original muestra que la traducción correcta es: Pero el día del Señor llegará tan inesperadamente como un ladrón. Entonces los cielos desaparecerán con un terrible estruendo, y los mismos elementos se consumirán en el fuego, y la tierra con todo lo que hay en ella quedará sometida a juicio” (NTV) La traducción literal de la última frase es “la tierra con todo lo que hay en ella quedará expuesta”.  Si no estás convencido y te gustaría investigarlo tú mismo recomiendo que lo hagas.  Yo no he estudiado Griego Bíblico pero he pasado algún tiempo investigando este versículo cuidadosamente con la ayuda de un profesor de griego y fue así que quedé convencida de que “la tierra con todo lo que hay en ella quedará expuestaes la traducción exacta.

[2] 2 Timoteo 4:7

What is the Kingdom of God?

kingdom-of-god_724_480_80

The Bible says that we should put it first in our lives (Matt. 6:33) and that we should be preaching it to others (Luke 9:2).  We pray for God’s kingdom to come on a regular basis, but if someone were to ask us: “Please, explain to me exactly what the Kingdom of God is”, would we know what to say?

 I think that when many people use the expression “Kingdom of God”, they forget what the word “kingdom” means.  Certainly, is not a state of the heart of some kind of “good vibe”.  The definition of the actual word Kingdom is “a country or area ruled by a king or queen” (Macmillan Dictionary).  Thus, when we pray for God’s kingdom to come, we are asking for Him to rule, not only in our hearts and minds, but also over a determined territory: “on earth as in heaven” (Matthew 6:10).

 We are encouraged by Jesus to “seek and you will find” (Matthew 7:7).  However, in order to be able to seek regarding what the Kingdom of God is, we perhaps need to set aside pre-conceived ideas and search with open minds, which could lead to questioning things we have been taught all our lives by people we know and trust.  Therefore, let this journey of investigation be a prayerful one. Take some time now to ask for God’s guidance as you seek to understand more about this topic which is one of the most important in the Bible.

 To understand the Kingdom of God we must first look into the Old Testament; the deep and extremely relevant prophesies in the book of Daniel speak directly about the topic.  I urge you to take some time now to read the second chapter of the book of Daniel, which describes how the king of Babylon, Nebuchadnezzar, had had a very strange dream and was trying to find someone to interpret it for him.  Finally, a young Hebrew man called Daniel was able to give him the interpretation that God had revealed to him.

“But after your kingdom comes to an end, another kingdom, inferior to yours, will rise to take your place. After that kingdom has fallen, yet a third kingdom, represented by bronze, will rise to rule the world. Following that kingdom, there will be a fourth one, as strong as iron. That kingdom will smash and crush all previous empires, just as iron smashes and crushes everything it strikes. The feet and toes you saw were a combination of iron and baked clay, showing that this kingdom will be divided. Like iron mixed with clay, it will have some of the strength of iron. But while some parts of it will be as strong as iron, other parts will be as weak as clay. This mixture of iron and clay also shows that these kingdoms will try to strengthen themselves by forming alliances with each other through intermarriage. But they will not hold together, just as iron and clay do not mix.

Statue-of-Nebuchadnezzar-Daniel-Chapter-2-Iron-and-Clay-Hyrbid-Nephilim-Kingdom-853x1024

 “During the reigns of those kings, the God of heaven will set up a Kingdom that will never be destroyed or conquered. It will crush all these kingdoms into nothingness, and it will stand forever. That is the meaning of the rock cut from the mountain, though not by human hands, that crushed to pieces the statue of iron, bronze, clay, silver, and gold. The great God was showing the king what will happen in the future. The dream is true, and its meaning is certain.”(Daniel 2:39-45)

As we can see, in verses 44 – 45 of this chapter, we have a very real promise for the future which has not been fulfilled yet: “the God of heaven will set up a kingdom that will never be destroyed or conquered. It will crush all these kingdoms into nothingness, and it will stand forever.”  Surely it would be impossible to argue that this text is speaking about a “kingdom in people’s hearts”.

This gives us hope.  If we are to take these words from the book of Daniel seriously, we should know that God will intervene and “will crush all these kingdoms into nothingness”. All other governments will be replaced by His “kingdom that will never be destroyed or conquered” (Daniel 2:44)

Every kingdom must have a king or queen; what about the Kingdom of God? The Bible shows that there is only one who is qualified for this task; the same one who took all of humanity’s sins on his shoulders and carried out incredible miracles.  We read in Isaiah 9:7:

“Of the greatness of his government and peace
    there will be no end.
He will reign on David’s throne
    and over his kingdom,
establishing and upholding it
    with justice and righteousness
    from that time on and forever”.

 Also, when the angel Gabriel came to Mary, these were his words:

 “And behold, you will conceive in your womb and bear a son, and you shall call his name Jesus.  He will be great and will be called the Son of the Most High. And the Lord God will give to him the throne of his father David, and he will reign over the house of Jacob forever, and of his Kingdom there will be no end.” (Luke 1:31-33)

 Regarding the coming of God’s Kingdom, Jesus’ disciples were keen to know the time when it would arrive and asked him: “when will this be? And what will happen in order to show that the time has come for it to take place?” Jesus replied: “Be on guard, don’t be deceived.  Many men, claiming to speak for me, will come and say, ‘I am he!’ and ‘The time has come!’ But don’t follow them.  Don’t be afraid when you hear of wars and revolutions; such things must happen first, but they do not mean that the end is near” (Luke 21:7-9)

 We know that throughout the history of Christianity there have been extremist groups and sects that have convinced many to drop everything, leave their jobs, sell their houses and cash in their savings because “the end is nigh!”  This kind of manipulation encourages people to serve God out of fear, not love.  Later, the victims of these sects are left to rebuild their lives as best they can, often in very adverse circumstances.

 However, Jesus did not want us to remain ignorant about his return and the coming of the Kingdom. In fact, in Luke 21, Matthew 24 and Mark 13 we can read extensively about this topic.  In chapter twenty-four of the gospel of Matthew, we read about the signs of the “end of the age”. After speaking about wars and rumours of wars, earthquakes, famine, hatred and persecution against Christians, Jesus warns us that: “then there will be great tribulation, such as has not been from the beginning of the world until now, no, and never will be. And if those days had not been cut short, no human being would be saved. But for the sake of the elect those days will be cut short. (Matt. 24: 21-22)

 Immediately after the tribulation of those days the sun will be darkened, and the moon will not give its light, and the stars will fall from heaven, and the powers of the heavens will be shaken. Then will appear in heaven the sign of the Son of Man, and then all the tribes of the earth will mourn, and they will see the Son of Man coming on the clouds of heaven with power and great glory.  And he will send out his angels with a loud trumpet call, and they will gather his elect from the four winds, from one end of heaven to the other.”

 Some churches teach that true believers will be swept up into heaven in the rapture before the “great tribulation” even begins, but a careful study of the Scriptures shows that this is not actually what Jesus said.  Why would he say that “for the sake of the elect those days will be cut short” if they had already left the earth?

In 1 Thessalonians 4:16-17 we read:

“For the Lord himself will descend from heaven with a cry of command, with the voice of an archangel, and with the sound of the trumpet of God. And the dead in Christ will rise first. Then we who are alive, who are left, will be caught up together with them in the clouds to meet the Lord in the air, and so we will always be with the Lord.”

 I think that many Christians believe that this is where the narrative ends, that we are gathered up with Jesus into heaven and that’s it.  But this still leaves a lot of questions unanswered, questions that the Bible sheds light on.

 For example, what happens to the earth after the rapture? What about all those who never had the chance to hear about Jesus?  There has been a lot of speculation and a good number of Hollywood movies that have attempted to answer these very real and relevant questions, but in fact the Bible does answer them all. Let’s see.

jesus_coming_in_clouds

 What about all the people who never had a chance to hear about Jesus?

 The answer can be found in Revelation 20 verse 12:

I saw the dead, great and small, standing before the throne, and books were opened. Then another book was opened, which is the book of life. And the dead were judged by what was written in the books, according to what they had done”.

 Will the earth be destroyed?

Some Christian groups tend to ignore the fate of this planet.  They offer people a ticket to heaven via Jesus, but never mention what will happen to God’s creation after the tribulation.

We know that to date, scientists have not been able to locate another planet in the whole of the known universe that is able to sustain life in the same way as ours.  No one who loves nature or has studied its complexity and beauty could fathom why the same God who created such marvels would consider blowing it all to pieces or allowing humans to do so.

In fact, nowhere in the Bible[1] does it state that this planet will be destroyed.  For example, we can read in Psalm 104:5 “You have set the earth firmly on its foundations and it will never be moved” and in Ecclesiastes 1:4 it states that: “A generation goes, and a generation comes, but the earth remains forever.” 

In Psalm 37:10-11, we read:In just a little while, the wicked will be no more; though you look carefully at his place, he will not be there. But the meek shall inherit the land and delight themselves in abundant peace.” These are not merely nice sounding, pretty words.  This is truth!  We see that God is promising that “the wicked will be no more”; meaning no more corruption and injustice.  Then we read that the “meek will inherit the land”.  These words are of course echoed by Jesus in his most famous sermon: “Blessed are the meek, for they shall inherit the earth.(Matthew 5:5). 

Another question: Why are the meek on the earth and not in heaven?  Are some people in heaven and some on earth?

As always, the Bible has the answers.  However, what I am about to write is not taught by the majority of churches and theologians, whose teachings are still heavily influenced by Catholic doctrine and dogma.  In my opinion, the Reformation did not go nearly far enough; a lot was achieved but sadly most people are now unwilling to analyze or question the teachings of Luther and Calvin and others, meaning that freedom of thought and expression within churches continues to be severely restricted.

The Bible says that “All scripture is inspired by God and is useful for teaching the truth, rebuking error, correcting faults and giving instruction for right living” (2 Timothy 3:16). With the help of the Holy Spirit we can investigate these questions without fear, praying that God will illuminate our understanding and help us identify any false teachings we have been persuaded to believe.

how-can-you-be-part-of-the-kingdom-of-god.jpg.crop_display

  • Who will be on earth and who will be in heaven?

If we read Revelation 5:9-10 we find this statement to Jesus, the Lamb of God:

“… You are worthy to take the scroll and to break open its seals.                                                      For you were killed, and by your sacrificial death you bought for God people from every tribe, language, nation and race.  You have made them a Kingdom of priests to serve our God and they shall rule on earth.

 In Revelation 20:4 we read about: “the souls of those who had been beheaded for the testimony of Jesus and for the word of God, and those who had not worshiped the beast or its image and had not received its mark on their foreheads or their hands. They came to life and reigned with Christ for a thousand years.(Revelation 20:4). 

2 Timothy 2:12 says: if we endure, we will also reign with him.

In 1 Corinthians 6:2 Paul asks the believers: “Or do you not know that the saints will judge the world?  And if the world is to be judged by you, are you incompetent to try trivial cases?”                                           

Faithful Christians who have “fought the good fight… finished the race” and “kept the faith[2] will have the immense privilege and responsibility of reigning with Christ over earth and judging the world.

But who will they be judging and ruling over?  You can’t have a Kingdom without subjects.  In fact, the Bible mentions two groups of people. The first is formed by this group of “kings and priests” that are to “rule over earth”, the second one can be found in Revelation 7:9-10, 13-14:

“After this I looked, and behold, a great multitude that no one could number, from every nation, from all tribes and peoples and languages, standing before the throne and before the Lamb, clothed in white robes with palm branches in their hands, and crying out with a loud voice, “Salvation belongs to our God who sits on the throne, and to the Lamb!”

            … “These are the ones coming out of the great tribulation.  They have washed their robes and made them white in the blood of the Lamb”. 

Let us read Revelation 21:1-5 carefully: 

“Then I saw a new heaven and a new earth, for the first heaven and the first earth had passed away, and the sea was no more. And I saw the holy city, new Jerusalem, coming down out of heaven from God, prepared as a bride adorned for her husband.  And I heard a loud voice from the throne saying, “Behold, the dwelling place of God is with man. He will dwell with them, and they will be his people, and God himself will be with them as their God.  He will wipe away every tear from their eyes, and death shall be no more, neither shall there be mourning, nor crying, nor pain anymore, for the former things have passed away.”

What strikes me in this passage is the fact that the holy city comes down from heaven.  After much reflection, prayer and meditation on the Scriptures I have come to the conclusion that in the end, we will all be together on earth; those who are reigning with Christ and those who are living under their rule.  We know that, initially, the faithful believers will be “will be caught up … in the clouds to meet the Lord in the air” (1 Thessalonians 4:17) in Jesus’ second coming.  It is possible that these faithful Christians are caught up in the rapture to be crowned and to participate in the celebrations of the Weddings of the Lamb (Rev.19:6-9) before descending from heaven in the new Jerusalem.

There is another very key text that supports this explanation: we read in Revelation 20:7-9: “And when the thousand years are ended, Satan will be released from his prison and will come out to deceive the nations that are at the four corners of the earth, Gog and Magog, to gather them for battle; their number is like the sand of the sea.  And they marched up over the broad plain of the earth and surrounded the camp of the saints and the beloved city.”

How could Satan and his followers surround “the camp of the saints and the beloved city” if they were not on earth?

In order to understand these events in context it’s absolutely necessary to read the whole of Chapter 20 of Revelation.  Take some time to do it now and then perhaps read this section again; surely it will make a lot more sense afterwards.

new_heaven

  • “A new heaven and a new earth”:

Regarding life on earth after the Rapture and Armageddon, we read in Isaiah 65:17 that:

“For behold, I create new heavens
    and a new earth,
and the former things shall not be remembered
    or come into mind.”

In 2 Peter 3:13 we find the same idea, echoed: “But according to his promise we are waiting for new heavens and a new earth in which righteousness dwells”. 

If we continue reading in Isaiah 65:21-25 we find a beautiful description of what life will be like on the “new earth”:

 “They shall build houses and inhabit them;
    they shall plant vineyards and eat their fruit.
They shall not build and another inhabit;
    they shall not plant and another eat;
for like the days of a tree shall the days of my people be,
    and my chosen shall long enjoy the work of their hands.
They shall not labor in vain
    or bear children for calamity,
for they shall be the offspring of the blessed of the Lord,
    and their descendants with them.
Before they call I will answer;
    while they are yet speaking I will hear.
The wolf and the lamb shall graze together;
    the lion shall eat straw like the ox,
    and dust shall be the serpent’s food.
They shall not hurt or destroy
    in all my holy mountain,” says the Lord.

Another very moving passage in the book of Isaiah that refers to life during God’s Kingdom reads: “No one who lives in our land will ever again complain of being ill, and all sins will be forgiven”. (Isaiah 33:24) 

And Revelation 21:4 confirms:

“He will wipe away every tear from their eyes, and death shall be no more, neither shall there be mourning, nor crying, nor pain anymore, for the former things have passed away.” 

I would like to finish this study by leaving you with this passage from 1 Corinthians 15:23-28:

“For as in Adam all die, so also in Christ shall all be made alive. But each one will be raised in proper order: Christ, first of all; then, at the time of his coming, those who belong to him.  Then the end will come; Christ will overcome all spiritual rulers, authorities, and powers, and will hand over the Kingdom to God the Father.   For Christ must rule until God defeats all enemies and puts them under his feet.   The last enemy to be defeated will be death.”

This is our hope.  This is the Kingdom of God. As we can see “Christ will overcome all spiritual rulers, authorities, and powers”, just as we read in Daniel 2:44. It will crush all these kingdoms into nothingness and it will stand forever.

D200-0150-114.jpg

[1] There is some controversy regarding a verse in the second book of Peter, chapter three verse ten.  Some older, less exact translations such as the King James version read: But the day of the Lord will come as a thief in the night; in the which the heavens shall pass away with a great noise, and the elements shall melt with fervent heat, the earth also and the works that are therein shall be burned up.However, extensive study on the original Greek shows that the more correct rendering is: But the day of the Lord will come like a thief, and then the heavens will pass away with a roar, and the heavenly bodies will be burned up and dissolved, and the earth and the works that are done on it will be exposed.” (ESV).  If you aren’t convinced and would like to look into this yourself I would really recommend you do so.  I have not studied Biblical Greek but spent some time investigating this verse carefully with the help of a Greek scholar and it was thus that I became convinced in my mind that “the earth and the words that are done on it will be exposed” is the correct translation here.

[2]  2 Timothy 4:7

Blog at WordPress.com.

Up ↑